
Malo, malo, malo.
Como pueden ver, este país va directo al desfiladero.
Por un lado, el ministro Lavín, encendiendo con fuego la polémica al aseverar en televisión nacional que no acreditaría de nuevo a la UTEM y ningún descendiente de su prole estudiaría ahí, jamás.
Pero, ojo por ojo y el mundo se quedará ciego. Estudiantes de la UTEM hoy lo habrían agredido en una trifulca de aquellas en el Centro Cultural Gabriela Mistral, en medio del intento estéril de su guardia por sacarlo del lugar.
Raya para la suma: Lavín seguirá siendo Lavín, y uno puede tener la peor opinión de este muñeco, pero de ahí a aplicarle PLR en público… flaquísimo favor al mementado movimiento estudiantil.
Se perdió el norte.